Historia Fundación cáncer infantil
small nace en Diciembre de 2007 con la intención de aportar un granito de arena en la lucha contra el cáncer infantil a raíz de nuestra propia experiencia con nuestro hijo Pablo.
Cuando le diagnostican un tumor a un hijo, el impacto es realmente tremendo. En nuestro caso, pasamos unos meses muy duros con su tratamiento, sufriendo con su situación y con la evolución de las diferentes fases de la quimioterapia, pero gracias al apoyo de la familia y amigos y a la espectacular vitalidad de Pablo y de los niños que estaban con nosotros en la planta, afrontamos la situación lo mejor que pudimos hasta extraer varios aspectos que, desde luego, nos ayudan a enfocar de otra forma el futuro.
Con el paso de los meses, te identificas mucho con la situación que les toca vivir a otros niños y sus familias, y las vives como tuyas. A menudo el tratamiento del cáncer infantil se alarga muchos meses, incluso años, con el consiguiente impacto no sólo físico sino también psicológico tanto en los niños como en sus familias, quienes además sufren en muchos casos la dureza del tratamiento en su propia integridad, en su situación laboral, etc., especialmente cuando el tratamiento implica que se desplacen a otra ciudad para que el niño o niña pueda ser atendido.
En el pequeño mundo de esa planta, cada día suceden cosas que hacen sufrir a las familias o les dan esperanzas. Ver de cerca la situación tan injusta por la que pasan estos niños junto a la crudeza y duración del tratamiento de un tumor o una leucemia, fortalece y, en muchos casos, une y hace madurar como personas tanto a padres como a niños. Valoras la profesionalidad de médicos y enfermeras, auxiliares y celadores, la generosidad de voluntarios, las visitas anónimas de personajes famosos… todo ayuda a llevar mejor la situación.
El día a día nos concienció de la suerte de contar en Barcelona con un hospital como el Vall d’Hebrón, y con equipos como el del Dr. Sánchez de Toledo que son una referencia en Europa para este tipo de tratamientos. Pero también conoces mejor la realidad, una realidad de un mundo que afortunadamente no conoces si no te toca vivirlo, y ves que hay muchas cosas por hacer. Esos detalles que a menudo comentábamos con otros padres y las carencias que detectas por la dificultad que supone que un hospital público cubra todos los aspectos necesarios para dar un servicio de primer orden, son los que nos hicieron plantear la necesidad de crear esta fundación.
Los niños que están pasando y han pasado por ésto nos han dado infinidad de lecciones con su fuerza y carácter ejemplares. Sabemos que podemos ayudar a hacer muchas cosas, por pequeñas que sean, para tratar de mejorar su diagnóstico, tratamiento y estancia en el hospital. Con small, queremos aportar nuestro granito de arena.
Laura Lucaya y Nacho Mercadé
